Un móvil puede estar bloqueado por muchos motivos, código de seguridad, código PIN (aunque este bloqueo no está asociado directamente al teléfono), IMEI, o bloqueo de red (también conocido como SIM Lock).

En este caso, nos vamos a centrar en el bloqueo de red, que es el que nos afecta a la hora de usar SIM de varios operadores en el mismo terminal.

Como decimos, el SIM lock o bloqueo de red impide usar el terminal con una tarjeta SIM de un operador distinto al que lo adquirimos originalmente.

Muchos operadores imponen este bloqueo para, o bien no nos pasemos a otro operador y así retener al cliente, o bien para protegerse ante clientes que compren un móvil subvencionado y al día siguiente se pasen a otro operador.

Al fin y al cabo el bloqueo de red no es tan malo como pudiera parecer, ya que a nosotros como clientes, nos permite comprar un smartphone mucho más barato de su precio original e ir pagándolo en 12 o 18 meses a través de nuestra tarifa de voz o datos. Y siempre tendremos la libertad de comprarlo libre si así lo deseamos.

¿Y si quiero usar mi móvil con un nuevo operador? Tener un terminal bloqueado no significa que ya no podamos usarlo con otra operadora, ya que podemos liberarlo y así poder cambiar de operador cuantas veces queramos sin estar atados a una sola compañia. Y eso es genial, porque podemos ahorrar cientos de euros al año sólo con liberar el móvil.